
Lo mejor de los dos mundos
Durante muchos años pensé que mi vida estaría dedicada únicamente a la ciencia. Estudié Química y actualmente sigo trabajando como investigadora.
Aunque parezcan dos mundos muy diferentes, con el tiempo me di cuenta de que tenían mucho más en común de lo que imaginaba.
La ciencia me enseñó a observar con calma, a fijarme en los pequeños detalles y a mirar con curiosidad. Y esa forma de ver el mundo me acompaña cada vez que cojo una cámara.
Al final, no tuve que elegir entre un mundo y otro. Descubrí que podía quedarme con lo mejor de ambos.
Quienes me cambiaron la vida
Si hoy estoy aquí, es en gran parte gracias a Kira y Robin.
Ellas no solo despertaron mi pasión por la fotografía; cambiaron por completo mi forma de entender a los animales y el vínculo que podemos llegar a construir con ellos.
Con Kira descubrí lo que significa querer sin condiciones. Con Robin aprendí que la paciencia, el respeto y la empatía siempre llegan más lejos que cualquier prisa.
Gracias a ellas entendí que no existen perros perfectos. Cada uno tiene su propia personalidad, sus propios tiempos y su propia forma de relacionarse con el mundo.


Mi forma de fotografiar
Mi trabajo es conseguir que os olvidéis de mi cámara.Durante la sesión os iré guiando cuando lo necesitéis e iré fotografiando aquello que ya existe entre vosotros:una mirada, un abrazo, una carrera o un momento de calma.
Porque mi objetivo es que, cuando terminemos, penséis:
«¡Qué divertido ha sido! ¡Qué rápido se me ha pasado el tiempo!»
Lo que quiero que os llevéis
Quiero que la sesión sea una experiencia bonita para toda la familia. Un rato para desconectar, disfrutar de vuestro compañero y crear un recuerdo que también forme parte de vuestra historia.
Y cuando, dentro de muchos años, volváis a abrir vuestra galería, espero que esas fotografías os hagan sonreír y os devuelvan, aunque solo sea por un instante, a ese día.
Porque aquí nadie tiene que ser perfecto para merecer un recuerdo bonito.
